Blog & Noticias

Entradas con etiquetas ‘Mariano Fortuny’

Fortuny y el esplendor de la acuarela española

Miércoles, marzo 9th, 2011

El Prado saca a la luz una nueva selección de sus fondos del siglo XIX que se expondrán durante seis meses en la sala de presentación de colecciones, creada para mostrar de forma rotatoria conjuntos de obras de esta centuria habitualmente no expuestos y elegidos en razón de su interés y calidad. Bajo el título Fortuny y el esplendor de la acuarela española en el Museo del Prado, la sala reúne ahora 13 de las mejores acuarelas de los artistas del siglo XIX que alcanzaron mayor perfección en el uso de esta técnica pictórica.

Esta presentación temporal, que se puede visitar ya en la sala 60 del museo, aunque se dará por inaugurada el próximo miércoles, 9 de marzo, podrá visitarse hasta el 4 de septiembre. La selección de obras expuestas ha sido realizada por José Luis Díez, jefe de Conservación de Pintura del siglo XIX del Museo, y Javier Barón, jefe de Departamento de esta misma colección. 

Fortuny al frente

Aunque la acuarela fue un vehículo de expresión artística característico de todo el siglo XIX, el período álgido de esta técnica se produjo en España de la mano de Mariano Fortuny (1838-1874), cuyo papel estelar en la cultura artística internacional de su tiempo despertó en el arte de nuestro país un verdadero afán de emulación de todo aquello que había dado fama al maestro catalán. Si bien Fortuny empleó la acuarela, como muchos de sus contemporáneos, para captar sus impresiones y explorar sus ideas artísticas, sobre todo desarrolló con ella obras acabadas, de verdadera intención pictórica, con la misma excelencia y virtuosismo que caracterizaron sus mejores obras al óleo. Por ello, los coleccionistas y marchantes de su tiempo estimaron siempre estas acuarelas tanto como sus pinturas más delicadas y valiosas.

Tras la prematura desaparición de este maestro, muchos de sus discípulos españoles continuaron realizando acuarelas con un sentido claramente pictórico, aunque con ellas se aproximaran, a medida que avanzaba el siglo, a un emergente naturalismo. El Museo del Prado conserva, junto a algunas de las más exquisitas obras de Fortuny, espléndidos ejemplos de las acuarelas realizadas por sus seguidores, que reflejan fielmente la variedad de sus intereses, desde los tipos orientalistas hasta el paisaje.

Discípulos y seguidores

Alguno de sus más fieles amigos, como Martín Rico (1833-1908), aprendió la lección a su lado y continuaría realizándolas durante el resto de su carrera, siempre en forma de exquisitos paisajes y vistas. Y uno de sus admiradores, José Jiménez Aranda (1837-1903), terminaría por convertir sus propias acuarelas de paisajes, realizadas con un verdadero virtuosismo preciosista, en una de las vías más fecundas del naturalismo en España, ya en las últimas décadas del siglo.

Otro de los discípulos más cercanos de Fortuny, José Tapiró (1836-1913), dio continuidad a su interés por los motivos orientalistas, que había conocido con él, concentrados siempre en el norte de África, en acuarelas cercanas a las preocupaciones antropológicas propias del realismo, de un poderoso atractivo plástico.

Fortuny fue seguido también, en última instancia, por Antonio Fabrés (1854-1936), que llegó a realizar acuarelas de una asombrosa espectacularidad técnica, sobre pliegos de papel de grandes dimensiones, con una ejecución nítida y precisa y con un sentido narrativo de sus composiciones mucho más desarrollado que Tapiró. Otro artista especialmente sensible a la herencia del maestro, José Villegas (1844-1921), se acercó a los tipos y costumbres, esta vez rurales, en acuarelas de gran formato y de atenta factura.

Experiencia fortunyana

Muy fiel al arte más genuino del propio Fortuny fue también el pintor Francisco Pradilla (1848-1921), que llegó a conocer al catalán en Roma y que empleó la experiencia fortunyana en favor de un realismo decorativo de factura menuda y rica, que practicaría hasta ya bien entrado el siglo XX.

El Museo del Prado atesora algunas de las más excelentes acuarelas de Fortuny, casi todas procedentes del legado de Ramón de Errazu (1840–1904). Junto a ellas guarda también una nutrida colección de ejemplos, algunos de gran espectacularidad técnica, de las acuarelas realizadas por los mejores discípulos y seguidores del maestro, que reflejan desde tipos regionales y orientalistas hasta paisajes o vistas urbanas. Con carácter temporal, debido a la especial fragilidad de estas obras, se expone ahora lo mejor de este conjunto, tan atractivo como sorprendente.

Madrid. Fortuny y el esplendor de la acuarela española en el Museo del Prado. Museo del Prado. 

Del 9 de marzo al 4 de septiembre de 2011.

No hay comentarios »

“Joyas de artistas. Del modernismo a la vanguardia”, en el MNAC

Martes, noviembre 2nd, 2010

En los años veinte del siglo pasado el arte llega a la joyería aunando corrientes modernistas con otras que llegan de la Bauhaus alemana, cuando la representación y la bohemia impregnan una sociedad que mezcla la cultura clásica con un surrealismo imperante, clima que se respira en la exposición “Joyas de artistas. Del modernismo a la vanguardia”, comisariada por Mari Ángels Fondevila en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, con piezas que revelan, en pequeño formato, la personalidad artística de sus autores, dialogando con otras obras de los mismos: pinturas, esculturas, fotografías, tejidos o artes decorativas.

El acercamiento esporádico, pero intenso, de los artistas plásticos al mundo de la joyería, es el eje vertebrador de esta exposición que agrupa 300 piezas de artistas españoles y extranjeros, maestros en las diferentes tendencias que se fueron alumbrando en el siglo XX. Desde diseños originales de Héctor Guimard, Manolo Hugué, Pablo Gargallo y Salvador Dalí, a otros de Picasso, Rodín o Braque. “La exposición, dice la comisaria, va más allá de la joya en sí misma, al ofrecer una lectura inédita y diferente, con piezas muy difíciles de ver y de resumir”.

Como preludio, se exhiben creaciones de joyeros como René Lapique o Lluis Masriera, Jaume Mercadé y Manuel Capdevila, que convirtieron la joya en un objeto de expresividad permeable a las corrientes artística. Por último, se incluye una selección de vestidos entre ellos uno de Fortuny prestado por el Museo del Traje, de Madrid, y un amplio álbum fotográfico con trabajos de Man Ray o Horst, porque, como apunta la comisaria Fondevila, “Los grandes fotógrafos de los años 30 aplicaron su propia visión del mundo de la joya en blanco y negro”. Y entre este recorrido no faltan tres broches de Dalí, cedidos para la ocasión por la Fundación Gala-Salvador Dalí, de Figueras: “Labios de rubí”, “El ojo del tiempo” o “El corazón del panal de miel”, junto con la escultura “Cleopatra” de Gargallo, portadora de un brazalete diseñado por el artista aragonés.

La exposición “Joyas de artistas. Del modernismo a las vanguardias”, en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, se mostrará hasta el 13 de febrero de 2011.

2 Comentarios »

El mago de Venecia

Lunes, marzo 8th, 2010

En Barcelona y en concreto en La Pedrera se setá celebrando una exposición muy interesante dedicada a Mariano Fortuny Madrazo, hijo de Mariano Fortuny, el famoso pintor academicista de finales del XIX. En fin por los apellidos se ve que “de casta le viene al galgo”. Aunque no brilló precisamente por el Arte de sus predecesores fue un tipo extraordinario. De alma por así decirlo renacentista. Por supuesto pintó. Pero lo verdaderamente extraordinario fue su trabajo artístico como fotografo, como escenógrafo, como luminotécnico y por encima de todo como diseñador de ropa para mujer creando vestidos que liberaron a  esta de los perjuicios de la época. Ropa cómoda sin sobrecargas y con estampados diseñados por él mismo de una originalidad total. Trabajó en Venecia donde montó su propia fábrica. Las mujeres más famosas de su tiempo llevaron sus vestidos. Abrió tienda en Paris, en Londres y en Nueva York. En fin un hombre polifacético con una sensibilidad extrema pero también con un sentido empresarial que le hizo sobreponer  a los problemas económicos de dos guerras mundiales. Vale la pena descubrirlo en esta exposición pues ha quedado un poco olvidado por el peso de sus apellidos. Por cierto, el Museo Fortuny que hay en Venecia fue su casa y estudio.

No hay comentarios »