Esta mañana se me ha inundado la cocina. Se ha salido de su sitio la manguera de entrada de agua en mi lavavajillas. Es nuevo y me lo instalaron la semana pasada.
No es un dispositivo de alta tecnología, es una rosca de manguera hembra que va cogida a una rosca de manguera macho. El operario que la montó, trabajador del comercio donde la compré, es el que se encarga en dicho lugar, de ese trabajo. Lo hizo mal…No porque no supiera hacerlo, sino porque simplemente dio por bueno un servicio que hace todos los días dejando al destino…a la casualidad…o a la suerte el resultado del mismo.
Las Ferias de Arte que yo vi la semana pasada tenían el mismo defecto, stand vendido, galerías participantes y artistas cualesquiera haciendo un trabajo vulgar bajo el epígrafe del “todo vale” y de la “supuesta” contemporaneidad,
Yo que me tomo las cosas en serio y más cuando me va en ello mi forma de ganarme la vida, no entiendo esta manera de hacer las cosas. El desaliño en mostrar la obra o lo que es peor en producirla.
Sé, porque lo he sufrido, que ARCO acapara la atención de todo el mundo. Es el centro, triste centro por cierto, de un país de un subdesarrollo cultural supino y donde el criterio personal ha sido arrastrado al abismo por los medios de comunicación
Pero lo verdaderamente triste es que las Ferias paralelas, nacidas como una verdadera alternativa a ese bodrio que se toman en serio los españolitos que no ven más allá de nuestro carpetovetónico país, hayan terminado intentando imitar la vulgaridad, el esperpento o la más hortera provocación de la “Feria Madre”.
Nuestra Galería lleva 14 años asistiendo como participante en una u otra Feria de Arte en Madrid. Para nosotros es esencial sino vital, poder mostrar la obra de nuestros artistas fuera del ámbito normal de El Quatre.
Por primera vez en todos estos años no hemos estado. Nos dio miedo el cambio de ubicación de Art Madrid y aunque una vez visto el nuevo espacio nos ha sorprendido positivamente (pensábamos que iba a ser peor), el lugar sigue sin tener las condiciones adecuadas tanto para el público como para los expositores. Es estrecho y cuando se llena de gente es agobiante. La publicidad es mínima pero es verdad que la “FERIA” esa semana lo acapara todo. Pero lo peor es lo de siempre, artistas noveles (Feito, Millares, Tapies, etc…) acaparan la atención. Donde está la proyección de nuestros nuevos artistas…? Donde está la apuesta de riesgo. Y como casi siempre cuando se abre la puerta a los jóvenes se abre mal. Entonces todo vale, cualquier inútil vale. La falta de talento se desborda….
No había podido nunca visitar JustMad, no puedes estar en misa y repicando…Creí que podía ser una buena alternativa, algo fresco y nuevo…Este año si, he podido verla. Vamos a ser modernos y apreciar el espacio…Un parking de un hotel, cuando menos, es una forma nueva de presentar una Feria, informal… en fin, güai. Pero es un espejismo. La vulgaridad y el desprecio al visitante son notorios. Y en el fondo, lo terrible, es que todo o casi todo atufa a un “yo no me gano la vida con esto”, esto es un hobby porque soy actual y moderno. Señores, las cosas hay que presentarlas como es debido, si, ya se que son una porquería pero por eso mismo, la presentación es importante…
En fin dándole vueltas al tema, la cosa está difícil porque la falta de educación y el borreguismo ha llevado a una situación verdaderamente caótica en este país. Cualquiera se considera artista, cualquiera se considera galerista y finalmente, cualquiera se considera coleccionista.
Yo por mi parte, seguiré a contracorriente, mira tu…haré las cosas bien hechas.




















