

Ayer por la tarde tuvimos la oportunidad en El Quatre, Sala d’Art de asistir a una conferencia sobre la pintura de Nacho Amor que nos impartió alguien que lo conoce muy bien. Su esposa Nuri Peró licenciada en Historia del Arte y restauradora. Se hablo de la sensibilidad con que este artista trata todos los temas. Nacho no busca exactamente la realidad de los paisajes que pinta. Busca las sensaciones que estos provocan en su mente. Se sabe un simple instrumento que traslada el alma de lo que ha visto, la manera como él lo ha visto, al público que observa su pintura. La necesidad de pintar de Nacho es practicamente vital. La necesita profundamente. Se nos habló también de su experiencia durante muchos años en el ámbito de la restauración y la influencia que ésta ha tenido finalmente en su técnica. Y es cierto que, observando la obra de Nacho Amor le encontramos un cierto aire sino de la época romántica, a la técnica pictórica del XVII. Finalmente él mismo nos explico sus sensaciones al pintar. La emoción que le despierta el paisaje que observa todos los días y de como lo guarda en su memoria para en cualquier momento trabajarlo en su obra. Aunque domina la figura de manera excepcional, lo que Nacho prefiere pintar es el paisaje. Dependiendo de sus experiencias cognitivas paisaje urbano o rural. O las visiones juntas de ambos. El mar también, produce en este artista una sensación especial que transmite magistralmente en su obra. Finalmente se habló sobre la pintura figurativa y su plena vigencia en el siglo XXI. La posible convivencia entre la abstracción, el conceptualismo y el Arte realista y su absoluta actualidad. Se defendió en fin la libertad absoluta del artista para escoger un camino u otro, lejos de la opinión muchas veces tergiversada de los medios de comunicación.
Terminó la velada con una copa y la conversación entre el público asistente y el artista.
