El Museo Diocesano de Barcelona y el Instituto Courbet presentan conjuntamente la primera gran exposición realizada en España de la obra de Gustave Courbet, considerado por muchos el “Padre del Realismo”. La muestra, titulada “Courbet, entre naturaleza y cultura”, reúne 100 obras de notable valor: pinturas, dibujos, grabados, fotografías, documentos y objetos personales. A través de todas ellas, se puede obtener una visión íntegra de su gran personalidad, pues además de un genial artista fue un comprometido activista democrático motivo por el cual sufrió la prisión y el exilio.
La exposición, comisariada por Jean-Jacques Fernier (autor del catálogo razonado de Courbet), también resalta la relación de Courbet con España y Cataluña: su enorme admiración por Diego Velázquez, su influencia artística en el gran pintor realista catalán Ramon Martí Alsina y la influencia de sus ideas en personalidades como las de Joan Miró o Pablo Picasso. Estos dos pintores fueron miembros de la Agrupación Courbet, fundada en el seno del Cercle Artístic de Sant Lluc de Barcelona.
En la muestra se incluyen piezas tan significativas como “Le Château de Chillon”. Courbet se identificó con el famoso preso de Chillon, Lord Byron, pues él vivía exiliado muy cerca de ese castillo; así nunca quiso vender esta obra, que conservó y que su hermana ofreció a su ciudad natal de Ornans. Otro cuadro destacado de la exposición es “Portrait d’homme d’après Velázquez”, en el que Courbet muestra su admiración por el genio español. También hay numerosos paisajes de su Franco-Condado y marinas de Normandía; y dibujos y grabados del cuadro que marcó el inicio de la escuela Realista “Les Casseurs de pierres”, con el que Courbet causó escándalo y admiración al presentar a sus pobres compatriotas picando piedra; el cuadro, conservado en el Museo de Dresde, desapareció durante los bombardeos de 1945. Entre los documentos se encuentra una carta a su amigo Víctor Hugo, y el manifiesto fundacional “du Réalisme” y su testamento ideológico dirigido a los “Citoyens”. Y finalmente, como complemento, se exhiben obras de grandes pintores que a lo largo del tiempo han homenajeado a Courbet: su discípulo Cherubino Pata, el francés de padre español Díaz de la Peña o el gran artista francés del siglo XX Paul Rebeyrolle.
La exposición “Courbet, entre naturaleza y cultura” en el Museo Diocesano de Barcelona se puede visitar hasta el 5 de septiembre de 2010.

