Que la Cultura o mejor dicho su interés, está en uno de los momentos más bajos de los últimos años no es ninguna noticia. Podríamos exponer todas las razones que se nos ocurrieran para determinar porque hemos llegado a este punto en la sociedad actual, pero ninguna nos llevaría a encontrar una solución práctica al problema.
Por más vueltas que le demos los que nos dedicamos a la promoción de la misma, parece ser que no encontramos la manera de volver a conectar con el público, si ya no interesa,… no hay nada que hacer, pero podría ser que la realidad consistiera en que en general nos hemos quedado fuera de las tendencias del público. No sirven excusas, como apuntaba al principio, las razones no llevan a ningún sitio.
Podría ser que no estuviéramos a la altura de lo que la sociedad actual demanda…? Seguramente. Pero en esa tesitura la búsqueda del interés general debe pasar por acoplar nuestras propuestas a lo que en la actualidad ocurre, o sea, y no queda más remedio, recurrir a la tecnología.
Planteo la necesidad de llamar la atención mediante el uso de todas las posibilidades de información que tenemos hoy a nuestro alcance.
A menudo, las Galerías de Arte, Museos e Instituciones culturales nos limitamos a través de los nuevos medios de comunicación actuales (Redes sociales etc.), a publicitar nuestras actividades de la misma forma que lo habíamos hecho anteriormente en papel. No valoramos lo que el público demanda de nosotros, solo esperamos a que éste responda a nuestra llamada. Esto parece ser que se ha terminado. No da para más. Ante la cantidad de información que se recibe hoy, nuestras convocatorias se hunden literalmente en este océano de avisos y noticias.
Porqué no hacer participes de nuestras actividades a todos. Y no me refiero a interactuar en un espacio físico con actividades lúdicas que sirven poco más que para pasar un domingo por la mañana sino a involucrar al personal en el mismo montaje del espacio expositivo aportando el material y dejando que éste lo presente a su gusto y eso hoy en día sería posible con todas las técnicas visuales que existen.
El problema es solo encontrar el método, el juego y sus componentes lo pondríamos nosotros, las reglas el mismo la sociedad.



