
Ayer terminó el primer y esperemos que no el último TALKING GALLERIES en Barcelona con la asistencia de 200 profesionales del sector procedentes de los más diversos países.
En las conclusiones finales se ha definido como el principio de un viaje que continuará y que nos debe animar a trabajar y cooperar para hablar con una sola y clara voz.
Sorprendida y animada por la afirmación del Sr. Tornabell, economista;
“Lo peor ya ha pasado”
he escuchado con atención la visión y opinión sobre el papel del galerista como defensor y promotor del artista y de su obra, como curadores de la memoria, el archivo y la documentación y de como establecemos relaciones de confianza con los coleccionistas. Estamos todos de acuerdo en que la galería no es solo un negocio, es la prolongación de la persona que la gestiona. No hay una formación específica para ser galerista, es un camino a seguir en el que la pasión y la responsabilidad de cara a los artistas y a sus familias tienen mucho que ver.
Cuando se ha hablado de economía, me ha sorprendido que para los economistas el arte sea la inversión más rentable y la que tiene más futuro, a la vez que los galeristas hablan de pasión y amor por una pieza. Me he asombrado, que en los gráficos de movimientos monetarios entorno a la compra de piezas de arte, España no saliera en ningún “quesito”. Está siempre incluida en el apartado de “otros”… que pena! Quizá para el año próximo, haría falta una ponencia especial para nosotros; “Como activar el mundo del arte en España”.
A partir de aquí voy de sorpresa en sorpresa: resulta que la crisis en el mundo del arte se está remontando en todo el mundo. Pero claro, es que estamos hablando de los grandes coleccionistas, las grandes obras y las grandes ferias. Miles i miles de euros.
Si que se habla de las visitas a las exposiciones, la curiosidad, el dialogo, y la venta, pero caray; estamos hablando de un volumen que la mayoría de mis colegas y yo misma ni tan siquiera nos lo creeríamos en un sueño. La boca ya se me queda permanentemente abierta cuando los ponentes hablan del coleccionismo y de los galeristas como coleccionistas. Un mundo totalmente irreal para mí. Aún no se si estoy sorprendida u ofendida. Es una ostentación que en estos momentos en que todos reducimos gastos, y luchamos como jabatos para defender a nuestros artistas y posicionar nuestra galería, creo que a muchos nos ha sentado como un bofetón.
Somos muchas las galerías de pequeño formato que intentamos hacer llegar al arte a las familias de clase media y que defendemos a artistas jóvenes y otros no tan jóvenes pero locales, que están escribiendo el día a día de nuestra historia cultural. Somos muchos los galeristas que hemos trasmitido nuestra pasión por la pintura a particulares que nos han comprado su primer cuadro y que con el tiempo han sido fieles aficionados al arte. Somos muchos los que defendemos nuestro trabajo aunque sea con piezas que no valen miles de euros.
Quizá para la próxima edición del Talking Galleries, nos tengan más en cuenta, ya se verá.
Yo, por si acaso, me quedo con las frases positivas que he ido anotando estos tres días para que me animen a seguir la lucha por la supervivencia:
*No hablemos de dinero, hablemos de placer y pasión por el arte.
*Ver – Hablar – Vender
*Somos emprendedores.
*Somos personas que tratamos con personas.
*Tratamos con arte porque nos gusta, no para hacernos ricos.
*LA EDUCACIÓN ES EL PRINCIPIO PARA TENER UN BUEN FUTURO.
*En los restaurantes pequeños, suele haber productos de mucha calidad, cultivo propio y estimación por todas las pequeñas cosas.
*Lo pequeño puede ser muy bueno.
*La motivación para comprar arte debe ser el PLACER.
*El ARTE tiene que ayudar a la sociedad.
*Hay que acercar el arte a la gente.
Rosa Ferrer
El Quatre, sala d’Art