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Archivo para julio, 2011

Un trocito de El Quatre en Madrid

Sábado, julio 30th, 2011

Nos reunimos en el Museo Thyssen de Madrid unos cuántos artistas de la Galería para ver la exposición de Antonio López, excusa para vernos y cenar todos juntos. Una velada divertida que nos dió oprtunidad de conocernos un poco más.

Todas las fotos  en http://www.facebook.com/elquatre

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Arteando. Feria de Arte en Irún

Lunes, julio 18th, 2011

El próximo día 21  de Julio comienza en Irún una nueva Feria de Arte. ARTEANDO. El Quatre, Sala d’Art participa en ella con los siguientes artistas:

TONI BECERRA

JESÚS CURIÁ

MÒNICA CASTANYS

MIGUEL OLIVARES

RAIMUNDO MARTIN IGLESIA y

MONTSE VALDÉS

La Feria estará abierta hasta el 26 de Julio en el recinto Ferial de Guipuzcoa (FICOBA)

Av. de Iparralde, 43 IRÚN

Arteando, Feria Internacional de Arte

Del 21 al 26 de Julio de 2011

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Jordi Díaz Alamà gana el concurso Figuración’11

Jueves, julio 14th, 2011

El artista de nuestra Galería, Jordi Díaz Alamà ha resultado vencedor del concurso Figurativas’11 convocado por la Fundació de les Arts i els Artistes http://www.fundaciondelasartes.org uno de los premios más prestigiosos del mundo de la Figuración en el Arte.

 

 

Acta del
6 º Concurso
de Pintura Figurativa
2011

 

En Madrid, el 19 de Junio de 2011, reunido el jurado de Figurativa 11, bajo la presidencia de D. José Manuel Infiesta, presidente de la Fundació de les Arts i els Artistes, integrado por los Señores D. Eduardo Naranjo, D. Leandro Navarro Ungría, D. Tomás Paredes, D. Manuel Parralo, D. Javier Rubio Nomblot, D. Santiago Sánchez Echeberría y D. Antonio Zambrana, acordaron conceder el Premio Ex Aequo a:

Jordi Díaz Alamà  y José Carlos Naranjo Bernal.

 

Jordi Díaz es un joven artista nacido en Granollers(Barcelona) en 1986 y este año, con motivo de la exposición “30 x 60″ en El Quatre, Sala d’Art que conmemoraba su 25 aniversario,  participó con dos obras.

El próximo año nuestra intención es presentarlo en la Feria Art-Madrid.

    

Así mismo nuestro escultor Javier de la Rosa ha quedado finalista en el mismo Concurso.

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Magritte, invitado al Bellas Artes de Bilbao

Miércoles, julio 6th, 2011

El programa La Obra Invitada del Museo de Bellas Artes de Bilbao acoge la obra La Belle Sociéte (1965-1966), un óleo sobre lienzo de 81 x 65 cm realizado por René Magritte (1898-1967) y perteneciente a la Fundación Telefónica que recoge uno los motivos más célebres del artista belga: el hombre tocado con un bombín y sin rostro, que a menudo ha sido interpretado como álter ego del propio Magritte.

Aquí, la figura aparece duplicada y silueteada para alojar, respectivamente, un tupido follaje y un paisaje con el cielo y las nubes como protagonistas. Esta peculiar mezcla entre realidad y ficción produce una imagen desconcertante, característica del estilo del maestro belga. En 1927, Magritte se trasladó a París, donde entabló amistad con André Bretón y se convirtió en uno de los miembros más destacados del grupo surrealista. Sus composiciones se caracterizan por la yuxtaposición de objetos cotidianos en contextos inusuales, representados con una pintura depurada de colores claros y en fondos planos. 

Juego visual y poético

Magritte estudió en la Academia de Bellas Artes de Bruselas. Allí experimentó con el constructivismo y realizó sus primeras obras de juventud, relacionadas con el mundo de la, por entonces, incipiente publicidad. En los años veinte mostró interés por el fotomontaje y el collage, técnicas al servicio del juego y lo irracional. Son los años de esplendor del surrealismo, y, único pintor entre escritores, entró a formar parte del grupo surrealista belga junto a Camille Goemans, Mesens y Paul Nougé.

En 1927 se instaló en París y allí se relacionó con André Breton, Paul Éluard y el grupo de los surrealistas franceses. Sin embargo, fue el pintor italiano Giorgio de Chirico quien más influencia ejerció sobre su manera de entender el cuadro, ese espacio irreal donde los objetos tienen la presencia misteriosa de lo metafísico, corriente tan próxima a lo surreal.

En los años treinta afianzó su relación con el surrealismo y descubrió la metamorfosis como recurso que, en un juego visual tan inquietante como poético, transforma los objetos. El interés por el lenguaje le llevó también a explorar la relación entre el contenido de las palabras y sus significantes y referentes visuales: Magritte cuestiona las asociaciones convencionales y provoca extrañeza donde normalmente no la había. Pone en entredicho el sentido común de la lógica e infunde un nuevo contenido a las formas, ya que los objetos no se representan a sí mismos. Claro ejemplo es la conocida obra de 1928-1929 La trahison des images, donde muestra la imagen de la célebre pipa con la frase “Ceci n’est pas une pipe” escrita debajo. Magritte apela a la fantasía del espectador para encontrar sentido al juego. Cambia también las relaciones de los objetos entre sí, los nombres que los designan, el espacio en el que se encuentran o la perspectiva y tamaño de los motivos.

Línea segura

En La Belle Société, pintada por el artista poco antes de morir, superpone dos siluetas de un mismo personaje pero sustituye la imagen de un hombre por contornos que contienen motivos naturales y paisajísticos; una vegetación tupida, y delante, un perfil idéntico de playa y horizonte. Lejos de sumirse en el automatismo de la corriente más libre del surrealismo y sin abandonar, sin embargo, el gusto por lo onírico o psicoanalítico, Magritte dibuja con una línea segura, limpia, casi simple, con formas sencillas en aras de la libertad y la expresividad del pensamiento.

Magritte explicaba así su concepción de la pintura: “La imagen pintada es, de una parte, la descripción del mundo visible modificado por una manera de pensar, o bien por otra parte, la imagen pintada es la descripción del mundo visible comprendido de una manera espontánea”. 

Bilbao. La obra invitada: Magritte. Museo de Bellas Artes. 

Del 5 de julio al 29 de septiembre de 2011.

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Del nacimiento al esplendor del paisaje romano

Lunes, julio 4th, 2011
 

 

Mañana martes, 5 de julio, abre sus puertas en el Museo del Prado ROMA. Naturaleza e Ideal. Paisajes 1600-1650, una exposición que se presenta en Madrid tras su paso por el Grand Palais de París y que constituye uno de los proyectos más ambiciosos de la pinacoteca madrileña, ya que ha sido necesaria la participación de más de 45 prestadores para completar la selección de paisajes más importante presentada nunca.

Por primera vez en una exposición se aborda el nacimiento del género del paisaje hasta su pleno desarrollo, con todos sus protagonistas y con la ciudad de Roma en la cumbre de su esplendor de fondo, en un conjunto de obras maestras que dan cuenta de todos los temas que trataron figuras de capital importancia. Annibale Carracci –padre del nacimiento del género–; Claudio de Lorena y Poussin –artistas cumbre del paisaje que imprimieron un carácter solemne y filosófico al mismo–; Velázquez –que inaugura una manera distinta de mirar la naturaleza– o los demás pintores encargados de realizar la serie de la Galería de Paisajes del Palacio del Buen Retiro, cuya sección se destaca en la muestra por su trascendencia en el devenir del género.

Paisaje, género autónomo

 

Con una selección de obras muy similar a la presentada en el Grand Palais, y en estrecha colaboración con el Musée du Louvre, es la primera vez que se expone, con la ambición que aquí se trata y un carácter internacional, un conjunto de pinturas de excepcional calidad en el que están recogidos los artistas más sobresalientes y sus obras más significativas para dar cuenta de un tema común a todos ellos, de gran importancia en la historia de la pintura occidental, como es el origen del paisaje cómo género autónomo.

En total, 83 pinturas se podrán contemplar junto a 19 dibujos dispuestos en ámbitos cronológicos, con independencia de la nacionalidad del artista, para poner de manifiesto influencias mutuas y los pasos dados hasta el pleno desarrollo del género a cargo de Claudio de Lorena (Chamagne (Vosgos), h. 1600 – Roma, 1682) y Poussin (Les Andelys, 1594 – Roma, 1665) que protagonizan dos de los apartados más importantes de la muestra, ya que fueron los máximos representantes del género, cuyas obras respectivas permiten el paso definitivo de género menor a una pintura de prestigio reconocido, dotada de características específicas que señalan su singularidad. 

 A diferencia de la sede del Grand Palais, la sección dedicada a la decoración pictórica del Palacio del Buen Retiro tiene un mayor protagonismo en el Prado, y en ella se muestran algunos paisajes de la colección del Museo normalmente no expuestos, además de una obra del napolitano Salvator Rosa, también perteneciente a la pinacoteca, cuya restauración y estudios recientes han llevado a incorporarla a la Galería de Paisajes encargada por Felipe IV para su palacio, hoy desaparecido. 

 Laboratorio de experimentación

Para situar el contexto de la exposición es necesario conocer que a principios del siglo XVII Roma se había convertido en un laboratorio de experimentación e intercambio de ideas entre artistas de diferentes nacionalidades. Italianos, franceses, holandeses, alemanes o españoles trabajaron simultáneamente en el mayor centro cultural de Italia, atraídos no solamente por la impresionante arquitectura de sus monumentos sino por las variaciones estilísticas sobre el tema del paisaje que ofrecía el vibrante entorno.

La muestra comienza con cinco obras de Annibale Carracci (Bolonia, 1560 – Roma, 1609), uno de los padres del nacimiento del género, quien elaboró el prototipo del paisaje armónicamente estructurado que, a finales del siglo XVII, mereció el calificativo de “clásico”. Junto a Carracci se exponen obras de artistas del norte de Europa que llegaron a Roma para contribuir de manera decisiva al enriquecimiento del género, como Adam Elsheimer.

Roma, caja de resonancia

Un segundo apartado se centra en la evolución del paisaje boloñés y cómo el ejemplo de Carracci fue posteriormente desarrollado por sus discípulos boloñeses, Domenichino o Francesco Albani, y otros como Guercino o Viola que desarrollaron paisajes menos estructurados y con una fuerte impronta naturalista.

El paisaje nórdico y su proyección europea es el tema de la siguiente sección, la más grande la exposición, con 29 obras de artistas italianos, del norte de Europa y dos españoles, Martínez del Mazo y Velázquez, que fueron clave en el proceso de modernización y desarrollo del nuevo género. Convirtieron Roma en una caja de resonancia para el resto de Europa ya que muchos de los pintores acabarían regresando a sus lugares de origen volviéndose embajadores dentro de su cultura local. Destaca un pintor exquisito y prácticamente desconocido, el alemán Goffredo Wals, que realiza una aproximación a la pintura de paisaje totalmente nueva, incorporando elementos más accesorios y nada reseñables dándoles una relevancia antes inimaginable.

Retiro, Claudio de Lorena y Poussin

 

La exposición continúa con la Galería de Paisajes del Palacio del Buen Retiro, un apartado que en Madrid cobra una mayor y lógica importancia que en la muestra de París. Se individualiza respecto al resto de los cinco apartados, las paredes de la sala se pintan de otro color y se pone en valor la transcendencia en el desarrollo del género que tuvo el encargo de Felipe IV. La decoración pictórica del madrileño Palacio del Buen Retiro, para la que se encargaron a Roma a partir 1635 un número considerable de paisajes, estuvo condicionada por la alta exigencia de la comisión real. Los artistas estaban obligados a adaptar sus pinturas a unas determinadas medidas dictadas para ajustar las mismas a los huecos presentes entre las ventanas del edificio.

La penúltima sección está dedicada a Claudio de Lorena, uno de los artistas cumbre del paisaje y el más celebrado pintor del paisaje “ideal” con una representación de ocho de sus obras, entre las que figura Vista de la Crescenza del Metropolitan Museum of Art de Nueva York, cuadro que viaja por primera vez a España.

El recorrido finaliza en Nicolas Poussin, autor que solemniza el paisaje y le confiere un carácter teatral, más filosófico e intelectual. En esta última sección se exponen diez de sus creaciones en las que se percibe un paisaje distinto al de Lorena, no tienen la luz dorada de éste y sus figuras aparecen más grandes. Es el paisaje clasicista por antonomasia en el que trata de evocar el sentido de añoranza de la naturaleza y una visión nostálgica de paraíso perdido como consecuencia del progreso de las civilizaciones. Está reclamando en algunos de sus paisajes una vuelta a la naturaleza y, por tanto, incorpora en su obra mensajes de carácter moral y ético.

Esta muestra ha sido organizada por el Museo Nacional del Prado, la Rmn-Grand Palais (París) y el Musée du Louvre de París.

Conjuntos prácticamente idénticos

Las dos sedes de la exposición (Galeries nationales du Grand Palais y Museo del Prado) presentan conjuntos prácticamente idénticos, a excepción de los dibujos, que por cuestiones de conservación varían sustancialmente de una sede a otra.

La principal diferencia es la inclusión en Madrid de una sección inexistente en París, en la que se describe el encargo realizado por Felipe IV de una numerosa serie de paisajes destinados a la decoración de su nuevo Palacio del Buen Retiro. En ella participaron los más relevantes artistas residentes en Roma entre 1635 y 1640, cuya influencia fue trascendental en el devenir del género.

 

Madrid. ROMA. Naturaleza e Ideal. Paisajes 1600-1650. Museo del Prado. 

Del 5 de julio al 25 de septiembre de 2011.

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Feminilidade e aprisionamento

Viernes, julio 1st, 2011

A artista catalã Marisa Jorba traz a Fortaleza a mostra Esquartejada, com curadoria de Roberto Galvão

Pela primeira vez no Brasil, a artista apresenta obras que refletem sobre o aprisionamento em que o ser humano se instala (YURI ALEXSANDER/ ESPECIAL PARA O POVO) Pela primeira vez no Brasil, a artista apresenta obras que refletem sobre o aprisionamento em que o ser humano se instala (YURI ALEXSANDER/ ESPECIAL PARA O POVO)

Basta uma volta despretensiosa pelo Museu de Arte Contemporânea (MAC) para perceber uma característica em comum nas mostras do mês de junho e que se estendem pelas férias. “As mulheres estão dominando o Dragão do Mar”, aponta José Guedes, diretor do MAC. A partir de hoje, mais uma artista terá seu trabalho exposto no espaço, ajudando a completar, com a feminilidade, todas as salas do museu, que já apresenta a mostra Identidade Feminina.

A catalã Marisa Jorba, mais conhecida como Maïs, traz a Fortaleza a exposição Esquartejada, com curadoria de Roberto Galvão. As obras da artista, que já passaram pela Espanha, Alemanha, França, Suíça, Japão e Estados Unidos, ficarão em cartaz no MAC até 21 de agosto. “A exposição conta a história de várias fases da vida de uma mulher”, comenta Maïs, que acompanha a exposição até sábado. O trabalho, segundo ela, quer principalmente retratar as mulheres que sofrem maus tratos. “Isso acontece em todo lugar, a todo momento”, afirma.

Para homenagear essas mulheres maltratadas, três ambientes recebem obras produzidas desde 2002. As referências da obra são a casos específicos, como a instalação que remete a corpos de mulheres esquartejadas em um massacre no México ou as esculturas simbolizando o apedrejamento e o uso da burca em países islâmicos. “Mas a minha obra pode ser generalizada para todas as mulheres”. A trajetória de vida da artista também está presente nos trabalhos expostos: “A minha inspiração vem da minha vida e do meu entorno”.

O clima de sobriedade percorre toda a exposição, que também faz uma reflexão sobre o aprisionamento em que o próprio ser humano se instala. Jaulas de ferro montadas pela própria artista foram o meio encontrado para retratar a situação. “Nós mesmos fazemos as grades sobre nós, mas sabemos que sempre podemos sair”, explica. Para o curador Roberto Galvão, Maïs manifesta a realidade humana em sua essência: “Ela traz, na sua arte, a consciência da dificuldade sem ser pessimista”.

“O importante, pra mim, é fazer o que eu sinto”, afirma a artista, sem definir ao certo as expectativas para o público fortalezense. “Em geral, espero que as pessoas sintam algo, pois é para isso que trabalho. Gosto quando isso acontece”. A agressividade dos materiais utilizados — ferros, grades, pregos — divide espaço com o apelo sentimental despertado pelas cores fortes e pelo significado de cada obra. “Maïs consegue fazer uma relação entre o sentimento e a razão”, define o curador.

Segundo o curador, Maïs reúne, em sua obra “forma, conceito e matéria”. O contato para trazer a artista a Fortaleza começou três anos atrás, em uma exposição em Madri. Essa é a primeira vez que Maïs vem ao Brasil. A artista, que vive entre Barcelona, Paris e Nova York, diz que vê muitas semelhanças entre a cidade americana, sua obra e a capital cearense. “O que mais me chamou a atenção foi o contraste entre prédios grandes e casas pequenas”, conta a artista.

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Metáforas aprisionadas

Viernes, julio 1st, 2011

 

Clique para AmpliarPosar a qüestió, (Fazer a pergunta), obra de 2001, que aborda a questão da tortura. A peça, em técnica mista, é uma das que fazem parte da exposição Esquartejada

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Em sua primeira passagem profissional pelo Brasil, a artista catalã Maïs realiza em Fortaleza a exposição “Esquartejada”, no Museu de Arte Contemporânea do Dragão do Mar

Num primeiro momento, ao olhar as obras da artista catalã Marisa Jorba (Maïs), a estranheza é a mesma de quando se aprecia outros exemplos de arte contemporânea. O que significam? Qualquer um pode fazer? Isso é arte? O que ela quer dizer (sim, a indagação sobre o significado ecoa insistentemente)?

Embora considerada uma escultora, Maïs revela em sua trajetória um trabalho extremamente conceitual, que em nada lembra a iconicidade das esculturas tradicionais. Tendo principalmente o ferro, a madeira e o tecido como matérias-primas, suas obras situam-se no caminho entre peças acabadas e a efemeridade das instalações.

No entanto, um olhar mais demorado e atencioso ao conjunto de obras de Maïs revela uma linguagem coerente, metáforas impactantes e um conteúdo forte. É o que o público poderá conferir a partir de hoje, no Museu de Arte Contemporânea do Dragão do Mar, com a exposição Esquartejada, primeira de Maïs no Brasil.

A mostra traz cerca de 40 peças da artista, distribuídas entre três salas do Mac – entre elas uma instalação feita exclusivamente para a ocasião. Em uma síntese bem primária, pode-se dizer que muitas são tipos de caixas, inteiras ou desconstruídas, fechadas ou gradeadas, que abrigam tecidos, bonecos de pano e outros materiais.

“Esse é um ponto importante no universo de Maïs, ela trabalha com espécies de jaulas, que apreendem as pessoas, representadas por bonecos, por situações. Mas sempre há um ponto de fuga, seja por escadas ou outro elemento. É uma exposição positiva, ela vê saídas”, analisa o curador do Mac, José Guedes.

“É um trabalho muito conceitual, bastante inspirado por experiências pessoais, assim como acontece com outros artistas, a exemplo de Leonilson”, complementa Guedes.

Temática

A curadoria da exposição ficou a cargo do crítico de arte Roberto Galvão, que conheceu o trabalho de Maïs há cerca de três anos, na Espanha. “Ele ficou impressionado e trouxe a proposta de trazê-la, trouxe fotografias e um livro para conhecermos as obras. Fez o convite e ela aceitou”, recorda Guedes.

“É a primeira vez que ela expõe no Brasil. Na verdade, o Mac tem esse aspecto em sua trajetória. Vários artistas latino-americanos vêm primeiro aqui para depois exporem em outros lugares do Brasil”, ressalta.

O nome “Esquartejada” vem justamente da instalação elaborada exclusivamente para a exposição em Fortaleza. São corpos de mulheres – alguns faltando pedaços – cobertos por um tecido vermelho e rodeados por grades de ferro. “Essa obra foi pensada a partir da ideia das mulheres assassinadas, da violência de gênero. É uma sala grande, parece uma grande mancha de sangue. É impressionante”, analisa Maïs, que veio a Fortaleza para a montagem e a abertura da exposição.

“Sempre trabalhei a partir das vivências das mulheres, inclusive a violência, a tortura, os problemas matrimoniais, a solidariedade das raízes familiares”, explica Maïs. “Por exemplo, há uma obra na exposição que faz referência à burca (vestimenta usada por algumas mulheres muçulmanas). Há também uma escultura sobre uma mulher africana que queriam matar apedrejada”.

“Falo bastante como mulher diante do mundo. Na Espanha, por exemplo, em 2010 54 mulheres foram mortas por violência de gênero. É um tema universal”, esclarece a artista.

Trajetória

Em outra sala de “Esquartejada” estão peças que representam prédios e casas. “Há uma relação com os prédios de Fortaleza. No meu trabalho, edifícios são postos como prisões de alma. Mas sempre com escadas para liberdade”, avalia Maïs.

A artista nasceu em Barcelona, mas vive também entre Nova York e Paris. Já expôs na Alemanha, França, Suíça, Japão e Estados Unidos, além de seu país natal, Espanha. No texto de apresentação de “Esquartejada” e sobre o trabalho de Maïs, Roberto Galvão compara suas obras a “testemunhos poéticos de força inquebrantável que contém vida, sonhos ou pesadelos”.

“Na construção física do seu trabalho, Maïs recorre com muita sobriedade a linhas, planos e volumes com equilíbrio, ritmo, texturas, transparências e cor com uma elegância incomum. Plural, ela apropria-se de vários materiais, utilizando-se das cargas estéticas próprias de cada elemento: ferro, vidro, madeira, tecido. E, ao mesmo tempo, não desperdiça a força poética ou simbólica dos elementos: correntes, grades, pregos, lençóis e almofadas; e das próprias formas: caixas, casas”, analisa no texto o crítico de arte.

Sobre ser mulher em um campo no qual a atuação feminina é mais escassa, a escultura, Maïs acredita ser um aspecto comum a todos os campos de trabalho. “Penso que as mulheres têm mais dificuldades em todos os campos profissionais, há uma discriminação relevante. Por isso é surpreendente que, ao mesmo tempo em que acontece minha exposição, todos os outros ambientes do Mac abriguem trabalhos de artistas mulheres”, ressalta a catalã.

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Cuando Picasso se convirtió en líder de la vanguardia

Viernes, julio 1st, 2011

Hoy abre sus puertas en el Museo Picasso de Barcelona la exposición Devorar París. Picasso 1900-1907, una muestra organizada y producida conjuntamente con el Van Gogh Museum de Ámsterdam, y que cuenta con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E) y el patrocinio de Endesa, que sigue la evolución del artista desde su llegada a la capital francesa en 1900 –donde descubrió una comunidad artística internacional en plena efervescencia– hasta principios de 1907, momento en el que se convirtió en el líder de la vanguardia.

El primer contacto directo con la obra de los artistas que en aquel momento lideraban la escena artística en París supuso una revelación para el genio de Málaga. Su reacción fue inmediata y se tradujo tanto en el descubrimiento de nuevas técnicas pictóricas y gráficas como en su compromiso con nuevos temas basados en sus nuevas experiencias con la vida y el arte modernos. Además, el suicidio en Montmartre de su amigo de Barcelona Carles Casagemas genera obras que deliberadamente evocan la paleta y la pincelada de Van Gogh, uno de los pocos pintores por los que Picasso manifestó abiertamente su admiración y respeto.

Rasgos habituales

Uno de los aspectos más importantes de esta exposición es mostrar aquellos rasgos habituales en la obra de Picasso. No fue nunca un imitador (ninguna obra de Picasso puede ser confundida con otra), pero siempre se ayudó de los descubrimientos de sus contemporáneos, así como de la historia del arte, a fin de forjar un estilo personal.

En 1907, Picasso se había convertido en un artista reconocido internacionalmente y sus recursos de trabajo y experimentación, que son el foco de los años que abarca esta exposición, son los mismos que sustentaron toda su carrera.

Once obras de Van Gogh

Devorar París. Picasso 1900-1907, que ya se mostró en Ámsterdam, reúne unas sesenta obras de Picasso realizadas en diferentes soportes, y otras de artistas como Cézanne, Toulouse-Lautrec, Rodin, Steinlen y Gauguin y, en particular, Van Gogh –el prestigio de los cuales se encontraba en su cenit en el París de la época–, con la voluntad, no de compararlas entre sí, sino de dar una idea del estímulo visual que la vida y el arte parisinos representaron para Picasso durante la primera década del siglo XX.

Entre otros museos y colecciones privadas de todo el mundo, la exposición –comisariada por Marilyn McCully, una de las grandes expertas internaciones en la obra de Picasso– cuenta con piezas procedentes del Fine Arts Museum de San Francisco, The Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, The Metropolitan Museum of Art de Nueva York, el Philadelphia Museum of Art, la Staatsgalerie Stuttgart y, en especial, del Van Gogh Museum de Ámsterdam. 

Barcelona. Devorar París. Picasso 1900-1907. Museu Picasso.

Del 1 de julio al 16 de octubre de 2011.

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